Parque Ángel Cascón

Hoy 14 de mayo de 2021, se ha homenajeado a un amigo entrañable, don Ángel Cascón Pérez, rotulando con su nombre un parque de nuestra ciudad, situado en la confluencia de las calles El Salvador y Miguel de Unamuno, con la presencia y participación de autoridades, familiares y amigos. Gracias a la iniciativa de asociaciones y de muchos ciudadanos se hizo llegar en 2016 una petición al Ayuntamiento para que se le honrara con tal nombramiento. Por Decreto de la Alcaldía-Presidencia de 13 de octubre de 2016, se me hizo el honor de que actuara como secretario en la confección del expediente correspondiente que se realizó de acuerdo con el Reglamento de Honores y Distinciones de Almendralejo. En la sesión informativa de Cultura de 14 de diciembre de 2016 se dictaminó la propuesta avalada por la nota biográfica que elaboré para el caso donde “claramente se desprendía la consecución de los méritos necesarios para la distinción de tal honor”. Pasada la propuesta al Pleno de diciembre de aquel mismo año fue aprobada por unanimidad. Ha pasado el tiempo y ahora se ha hecho realidad, y como homenaje a mi amigo, recojo a continuación la nota biográfica que elaboré en aquel momento, en que todavía estaba con nosotros físicamente. Desgraciadamente, falleció al poco tiempo, pero su memoria perdurará siempre en su Ciudad y en sus ciudadanos.

Don Ángel Cascón Pérez nació en Almendralejo en 1931. Estudió Veterinaria en las facultades de Madrid, León y Córdoba donde se licenció en 1953, especializándose en inseminación Artificial. En 1958 casó con doña María García Merchán, y han sido padres de seis hijos.
Desempeñó su carrera, primero como actividad liberal e interino en la Administración, antes de aprobar las oposiciones nacionales en 1976, obteniendo en propiedad la plaza de Palencia. Tras una breve estancia en esta ciudad, trabajaría en la Inspección Regional de Sanidad Pecuaria en Badajoz, entre 1977 y 1984.
En sus últimos años profesionales desempeñó la titularidad en las localidades vecinas de Villalba de los Barros, Aceuchal y Solana de los Barros, jubilándose en 1996, después de haber ejercido la profesión durante 42 años, con gran dedicación y ejemplaridad, siempre disponible para atender a las ovejas, caballos, cerdos o vacas que necesitaran de sus servicios. No obstante, continuó practicando su actividad hasta los 70 años, con lo que fueron casi cincuenta años actuando como veterinario. Siempre colaboró con el Ayuntamiento desinteresadamente cuando fueron requeridos sus servicios como veterinario, en el sacrificio de animales, pruebas deportivas hípicas...
Comprometido con la comunidad educativa fue presidente de la Asociación de Padres de Alumnos del Colegio Santa Ana de Almendralejo, donde estudiaban sus hijos, a finales de los años setenta y principios de los ochenta. Además, ejerció como profesor del Área de Ciencias en el Instituto Laboral "Santiago Apóstol", de 1958 a 1966.
En su momento, fue también una persona comprometida con la política local, ya que ostentó el cargo de concejal, en representación del tercio familiar, en dos ayuntamientos, desde el 5 de febrero de 1967 al 7 de febrero de 1971; y desde esta fecha hasta el 3 de febrero de 1974; en total, durante siete años en los que tuvo la Delegación de Mercado y Matadero.
Por sus cualidades personales y profesionales ha recibido varios homenajes: en 2003, por parte de la Asociación Ecuestre "Amigos del Caballo"; en 2008, por la Congregación de Luises, que le nombró "Buena persona de Almendralejo"; y en 2011 por el Excelentísimo Ayuntamiento de Almendralejo en el acto central de las Ferias y Fiestas de Nuestra Señora la Virgen de la Piedad.
Tanto en 2008 como en 2009, diversas asociaciones, la Asociación de Vecinos de la Barriada de La Farola y la Congregación de Luises, respectivamente, solicitaron que la Corporación Municipal le honrara, dedicándole una calle; petición que ahora reiteran, junto con otros colectivos y 576 firmas de ciudadanos.
Desde hace más de ocho años don Ángel Cascón Pérez soporta una grave enfermedad, el buen veterinario que siempre destacó por su profesionalidad, desprendimiento, generosidad, cercanía y compromiso con sus conciudadanos.

Navidad 2020

Este sencillo Nacimiento, cobijado en una ollita de barro, ha estado presente en nuestra casa durante los últimos cincuenta años. De su interior parte una Luz reparadora, Esperanza y Amor. Con esta imagen tan actual del “confinamiento” y de la Luz; con esta visión tan clara que se nos queda en lo hondo, que dijera Dámaso Alonso, os queremos felicitar las fiestas navideñas y desearos que el próximo año 2021 venga con Salud, Paz y Felicidad, y podamos muy pronto darnos todos esos abrazos que, como nos escribe nuestra nieta Marta, “no se han perdido, sino que están todos, toditos, guardados”.
Un fuerte abrazo, ¡cuidaos mucho!

Felicitación 2019wRodrigo González Álvarez, un jovencito de 13 años, es el autor del Belén que, en colaboración con el Ayuntamiento de Almendralejo, expone a la contemplación de todos en la portería del antiguo Convento de San Antonio, actualmente sede del Centro Cultural. Rodrigo lleva tres años preparándolo en su casa, con mucha dedicación y devoción, dejando entrever también un precoz sentimiento por la obra bien hecha de un Belén, tradicional en su concepción, al que se incorporan algunos avances tecnológicos, propios de nuestro tiempo. Ha tenido el acierto de colocarlo en lo que fuera residencia, durante ciento ochenta años, de los Hijos de San Francisco de Asís, inspirado iniciador de esta tradición de los nacimientos.
Sobre el cielo infantil del Belén, se conserva el nicho, con resto de sus adornos, donde se daba culto a Nuestra Señora de la Portería, una imagen tallada y estofada, desaparecida con la guerra de la independencia y la desamortización, que daba entrada al Convento. Tenía, según la “Disposición” de 1795 (AHN, Clero, 668), corona imperial de plata, con dos serafines sobredorados, de lo mismo, y gargantilla de perlas. Cuatro cuadros “viejos” decoraban este vestíbulo protegido del exterior por una reja de hierro, que ocupaba todo el arco y remataba en lo alto con una cruz, tallada. Un farol de hoja de lata con sus vidrios daba luz, a expensas de los devotos, para el culto de la Imagen.
Con estos entrañables recuerdos os felicito las fiestas navideñas y os deseo que el próximo año 2020 vea cumplidas vuestras mejores metas y que la Paz inunde todos los hogares del mundo.

2019 Proclamación Fiesta COPELACAPITALw

El 13 de agosto de 2019 en el Salón de Plenos del Excmo. Ayuntamiento de Almendralejo tuvo lugar el solemne y emotivo acto de proclamación de la Reina, damas, miss turismo, pregonero y bodeguero de honor de las CCI Fiestas de Nuestra Señora de la Piedad y XLVII Feria de la Vendimia. Presentado con su habitual profesionalidad y maestría por Fernando Sierra Elías comenzó con una breve intervención del alcalde de la Ciudad, José María Ramírez Morán, que centró las circunstancias y la importancia del momento y felicitó a los galardonados. Se impusieron, a continuación, por parte del Alcalde las insignias que acreditaban estas distinciones, a Ana García Cáceres, representante de la barriada de las Mercedes, como Reina de la fiestas de 2019, y a sus damas de honor, que como ella eran representantes de las distintas barriadas de la Ciudad, Lola Almeda Bautista (Barriada de Santiago), María José Álvarez Navia (San Roque), Laura Cruz García (San José), Alba Galán Aguado (San Antonio), María del Mar Benítez Honrado (Paz), María Mogollo Díaz (Mercado), María Castilla Preciado (Centro) y Gema Cruz García (Farola). También a Mariam Romero Gómez, Miss Turismo, representando al Centro de Iniciativas Turísticas; al pregonero José María Fernández de Vega y al bodeguero de honor, distinción que este año ha recaído en una institución, la Estación Enológica de Almendralejo. El acto concluyó con un homenaje de la Reina, Damas y Miss Turismo a sus familiares, madres, padres o abuela, entregándoles una fotografía enmarcada.

Nos sirve este artículo, además de dar noticia del acontecimiento, para recordar a todas las reinas, pregoneros y bodegueros de todas las ediciones de la Feria de la Vendimia, desde sus comienzos en 1972 hasta la actualidad, que se han celebrado ininterrumpidamente, salvo en 1977. En la madrugada del 30 de marzo de aquel año se helaron las viñas de Tierra de Barros: grandes pérdidas económicas, aumento del paro y desolación en los campos y en las almas, hicieron que los organizadores decidieran suspender la Feria aquel año.

Durante unos años (1988-1994), el título de “reina” fue sustituido por el de “vendimiadora mayor”. En el decenio 1972-1982 ambas fiestas se celebraron en fechas distintas. Se unificaron, en el mes de agosto, a partir de 1983.

Años

Reinas/ *Vendimiadoras Mayores

Pregoneros

Bodegueros

1972 (I)

María Schlegel Iglesias

Julio Cienfuegos Linares

Marcelino Martínez Cortés

1973 (II)

Mª Purificación González-Navia Sayago

Antonio Cortés Lavado

Lorenzo Alcántara Pardo

1974 (III)

Mª del Carmen Pérez de la Hiz

Enrique Sánchez de León Pérez

Juan Lavado Navia

1975 (IV)

Mª Fernanda García Camacho

Manuel Martínez-Mediero Díaz

Fernando Corchuelo Donoso

1976 (V)

Mª Soledad López-Navarrete Garrido

José Miguel Santiago Castelo

José Ortiz Tolosa

1977 (-)

suspendida

suspendida

suspendida

1978 (VI)

Inmaculada Fernández Crespo

Luis Ramallo García

Juan Macías Santos

1979 (VII)

Mª Dolores Izquierdo Mora

Juan Ant. Ortega Díaz-Ambrona

Francisco Fernández García

1980 (VIII)

Petra Gutiérrez Álvarez

Feliciano Correa Gamero

Domingo Rodríguez Suárez

1981 (IX)

Mª Ángeles Agudo Martínez

Manuel Terrón Albarrán

Máximo Gómez del Castillo Díaz

1982 (X)

Mª Gloria Juárez Sánchez-Grande

Antonio Bellido Almeida

Pedro Preciado Fernández

1983 (XI)

Francisca Ramírez Manchón

Basilio Rogado Adalia

Juan Sánchez Santos

1984 (XII)

Mª Luisa Rastrollo Félix

Matías Prats Cañete

Marcelino Díaz González

1985 (XIII)

Mª Dolores Santos Corchado

Antonio Jiménez Martínez

Cooperativa del Campo San Marcos

1986 (XIV)

Mª del Carmen Villena Barrera

Juan Diego Ruiz Moreno

Cofradía del Vino Tierra de Barros

1987 (XV)

Mª Soledad Vidal Rodríguez

Juan Pablo García Abril

Agrupación de Cooperativas Extremeñas

1988 (XVI)

Juana Núñez Martínez*

Juan de la Cruz Gutiérrez Gómez

Paloma González del Valle García de la Peña

1989 (XVII)

Concepción Márquez Cansado*

Amador Rivera Pavón

José Franco Merchán

1990 (XVIII)

Leonor Donoso Blanco*

José Ángel de la Casa Tofiño

Emilio Reviriego Maqueda

1991 (XIX)

Mª Luisa Bote Viera *

Matilde Martínez Pérez

Ventura de Vega Arroyo

1992 (XX)

Marta Silva Moreno*

Francisco Ortiz Calurano

María Alonso Vázquez

1993 (XXI)

Mª (Marina) del Carmen Moreno Sánchez*

Pedro Preciado Sánchez

S.A.T. Viticultores de Barros

1994 (XXII)

María Cidoncha Tolosa*

Filo Fernández Zambrano

Diego Nieto García

1995 (XXIII)

Isabel Mª Díaz Rodríguez

Francisco Tejada Vizuete

Cooperativa del Campo San Marcos

1996 (XXIV)

Venus García Aguilar

Francisco Croche de Acuña

José Ortiz Arias

1997 (XXV)

Josefina Barragán Merino

Ángela Mª Murillo Bordallo

Consejo Regulador “Ribera del Guadiana”

1998 (XXVI)

Mª Cruz González Gil

Juan Navia Roque

Bodega Viña Extremeña

1999 (XXVII)

Alicia Salvador Barrero

Jesús Núñez Mancera

Lusa Extremeña S. L.

2000 (XXVIII)

Mª Carmen Palacios Mora

Francisco Zarandieta Arenas

Viñaoliva

2001 (XXIX)

Rosa Mª Gragero Domínguez

José Vicente Solarat López

Bodegas Inviosa-Lar de Barros

2002 (XXX)

Rosario Paredes González

Manuel Veiga López

José Álvarez Apolo

2003 (XXXI)

Gema Mª Parra Lázaro

Tobías Medina Cledón

SAT Las Minitas

2004 (XXXII)

Josefina Martínez Barrena

Pilar Blanco-Morales Limones

SAT San Antonio

2005 (XXXIII)

Sonia Perero González

Concha y Miguel Rodríguez

SAT Viñarroba

2006 (XXXIV)

Mª del Carmen Moreno Gómez

José Luis González Barrera

Bodegas Martínez Payva

2007 (XXXV)

Lorena Álvarez Bermúdez

Jesús Sánchez Adalid

Bodegas Sani

2008 (XXXVI)

Mª Dolores Lagar Martínez

José de Espronceda Delgado

Vade Mecum Bodegas

2009 (XXXVII)

Mª Dolores Montes Salinero

Carmen Fernández-Daza Álvarez

Museo de las Ciencias del Vino

2010 (XXXVIII)

Laura Álvarez Castaño

Manuel Mosquera Bastida

SAT Viticultores de Barros

2011 (XXXIX)

Elena Díaz Rodríguez

José Ángel Calero Carretero

Carlos Plaza Uñac

2012 (XL)

Rocío González Argüello

Antonio Elías Pérez

Diego Nieto García

2013 (XLI)

Fátima Triviño Belinchón

Antonio Barrios Merino

Jorge López-Morenas Suárez

2014 (XLII)

Mª Isabel Chávez Vélez

Julio Holgado Gómez

Mª Dolores Vargas Navia

2015 (XLIII)

Mª Jesús Santana González

Antonio Díaz Rodríguez

Carmen Vázquez Arroyo

2016 (XLIV)

Noelia Gragero Villar

Luis Cordero Nisa

Antonio Sánchez Santos

2017 (XLV)

Mª Victoria Cortés Rama

Isabel Alcántara Peguero

Marifé Fuentes Suárez

2018 (XLVI)

Margarita Ramírez Sánchez

Alicia García Rubiales

Fernando Giménez Alvear

2019 (XLVII)

Ana García Cáceres

José Mª Fernández de Vega

Estación Enológica de Almendralejo

Jose Maria Ramirez Moran

El 15 de junio de 2019 tuvo lugar en el Salón de Plenos del Excelentísimo Ayuntamiento de Almendralejo la solemne sesión de constitución de la nueva Corporación, salida de las urnas el anterior 26 de mayo. Los partidos políticos que han obtenido representación en el Ayuntamiento de Almendralejo han sido los siguientes:
Partido Socialista Obrero Español: 10 concejales (José María Ramírez Morán, Raquel del Puerto Carrasco, Juan Manuel Forte Morán, Tamara Rodríguez Mesías, Domingo Cruz Reviriego, Juliana Estela Megías Peñato, Saúl del Amo Enrique, Isabel Ballesteros Guerrero, Pedro Manuel Álvarez Franco, Josefa Barragán Merino).
Partido Popular: 7 concejales (José García Lobato, Luis Alfonso Merino Cano, Eva Pérez Zamora, Aránzazu Jiménez Rama, Carlos González Jariego, Juan Daniel Bravo Martínez, José Alberto Pérez Álvarez).
Ciudadanos – Partido de la Ciudadanía: 3 concejales (Juan Arias Domínguez, Macarena Domínguez Carrillo, Antolín Trigo García).
VOX: 1 concejal (Eloísa María Gracia Montaño) Tomada posesión de su cargo
Una vez tomada posesión de sus cargos se procedió a la elección de alcalde, que recayó en don José María Ramírez Morán que recibió 13 votos (10 del PSOE y 3 de Cs); don José García Lobato recibió 8 votos (7 de PP y 1 de VOX).
Por la singularidad del acto recogemos, tal como figuran en el Libro de Actas, las palabras pronunciadas por los representantes de los cuatro grupos políticos, tras la proclamación del alcalde:
Raquel del Puerto [Grupo Socialista] comienza felicitando, como Alcalde, a José María Ramírez Morán. En segundo lugar, a todos los que han votado a la candidatura de su partido y a todos los que han asistido al Pleno. En tercer lugar, pide colaboración de todos en esta legislatura.
También agradece especialmente la labor desarrollada por todos los compañeros socialistas que han sido miembros de la Corporación y, especialmente, a los que hoy no repiten, porque han dado lo mejor de sí.
Asimismo, da las gracias a todos los ciudadanos que han mostrado su apoyo a los candidatos de su partido, antes, durante y después de las elecciones.
Para finalizar, señala que en Almendralejo comienza un tiempo nuevo, un tiempo de cambio, en el que van a trabajar para seguir mejorando la ciudad. Pujante, alegre y amable y todo esto será posible si se trabaja en equipo con diálogo, con honradez y, sobre todo, con mucho esfuerzo.
Interviene en segundo lugar, por el Grupo Popular, el Sr. García Lobato, para señalar que sus primeras palabras, como no pueden ser de otra forma, son para felicitar a don José María Ramírez Morán como Alcalde de Almendralejo. También felicitar a los compañeros de Corporación de los diferentes Grupos, algunos más acostumbrados, ya que han repetido más de un mandato. Otros nuevos, a los que da la bienvenida. A don José Mª Ramírez Morán desearle suerte, de manera sincera, para que lleve a cabo todos aquellos proyectos que sin duda alguna repercutirán en beneficio de Almendralejo. El Grupo Popular hará su labor propia, como Grupo de oposición, en cuya labor habrá puntos de desencuentro, también de encuentro y encontrará en su Grupo las mismas ganas de trabajar por Almendralejo. Le desea suerte a él y a su Grupo.
Al Grupo Ciudadanos le da la enhorabuena, deseándole un “gran éxito en estas lides políticas”. Ha entrado hoy en esta Corporación “coronándose” y, en lo personal, uno tiene que ser fiel a sí mismo. A doña Eloísa Gracia le da la enhorabuena, ya que viene a representar como concejal del Ayuntamiento a una formación política elegida de forma democrática, teniendo derecho a tener voz y voto en este pleno.
Espera tener, desde su posición en esta Corporación, colaboración y le da ánimo para la labor que les queda.
Para sus compañeros que están presentes y para los que han sido elegidos en otros mandatos y los que les han estado apoyando, darles mil gracias de corazón, ha sido un placer haber trabajado con todos y, sobre todo, mucha entereza y mucho ánimo y seguir trabajando para hacer lo mejor por la ciudad. Muchas gracias y, a don José María, ¡Felicidades!
Interviene por el Grupo Municipal Ciudadanos Partido de la Ciudadanía el Sr. Arias Domínguez para señalar, en primer lugar, que corresponde dar la enhorabuena al Sr. Ramírez Morán, resaltando que desde Ciudadanos han apostado por apoyar su candidatura, implicándose en la acción política por el bien del municipio, exclusivamente por este objetivo, siendo conscientes que no gustaría a todo el mundo. En segundo lugar, quiere agradecer a todos sus compañeros, a toda la Agrupación y a todos los votantes de Ciudadanos, poniendo de manifiesto que no van a decepcionarlos, que seguirán trabajando por Almendralejo, no entrando en la dinámica de retos y reproches, limitándose a trabajar por el pueblo, de la mejor manera posible y desde el puesto que sus compañeros y los votantes le han colocado.
Interviene la Sra. Gracia Montaño para sumarse a la felicitación a José María Ramírez Morán por su elección como Alcalde. En segundo lugar, manifiesta que es un orgullo representar a los vecinos de Almendralejo y aunque su Grupo no tiene más que un concejal, ello no impedirá trabajar por el bien de Almendralejo, ofreciéndose para esa labor.
Interviene el Sr. Ramírez Morán dando, en primer lugar, las gracias a todos, dirigiéndose a todos los compañeros de Corporación, al Secretario, al Subdelegado del Gobierno, a los Diputados del Congreso y de la Asamblea de Extremadura, a los vecinos y vecinas que se encuentran presentes en el Salón de Plenos, así como a los que les escuchan por otros medios o nos veis por otros medios, a través de las redes sociales, en las que tendrán que verles y oírles en el futuro, así como en la página web del Ayuntamiento.
El breve, pero solemne, acto que se acaba de celebrar [-dice-] ha tenido dos momentos distintos y diferenciados:
-La toma de posesión de los concejales.
-La elección del Alcalde de la Corporación, que ha recaído en mi persona.
Y a ambos quiero referirme en esta intervención.
Sin falsa modestia, el primero de ellos puede tener menos trascendencia popular o informativa pero es el más trascendental. En él todos los concejales que hemos sido elegidos democráticamente en las tres opciones políticas que se han presentado en las últimas elecciones, hemos tomado posesión de nuestros cargos, jurando o prometiendo nuestro sometimiento a la Constitución y a las Leyes. El rival democrático que cada cuatro años se celebra en nuestro país desde la restauración democrática, adquiere especial relieve en las elecciones municipales. Sin menospreciar a otros representantes populares de ámbitos geográficos superiores, es en el nuestro donde estamos más cercanos al pueblo, donde se nos conoce, a nosotros y a nuestras familias, y donde más fácil resulta el acceso para plantear los problemas, propuestas o sugerencias de los vecinos.
De ahí mi más sincera felicitación a todos los que comenzamos a formar parte de la Corporación, y especialmente a los catorce nuevos respecto de la anterior legislatura, aunque algunos ya han formado parte de Corporaciones anteriores, agradeciendo especialmente vuestro arrojo y decisión de formar parte de los candidatos, cuando a veces, nuestro trabajo, aunque imprescindible, es también incomprendido.
Nos hemos comprometido todos a ejercer nuestras funciones con respeto a las normas, pero también espero que con tesón, respeto de las reglas del juego democrático y sobre todo poniendo por encima los intereses generales a los particulares.
Sin que en absoluto signifique eludir las responsabilidades de los que formen parte del equipo de gobierno, y que pueden tener responsabilidad en los asuntos cotidianos, todos los concejales formamos parte del Pleno corporativo, donde se toman las decisiones más importantes desde nuestro ámbito, y desde el que, además, se controla y se hace el seguimiento del gobierno municipal.
Con independencia del respeto a cada opinión política y a los distintos puntos de vista que cada uno puede tener respecto de cualquier asunto, todos debemos tener la máxima de buscar lo mejor para nuestro Almendralejo, que es para lo que los electores nos han designado.
Y aquí especialmente quiero traer las palabras de Chiara Lubich y en ese movimiento por la fraternidad que se quiere introducir en la vieja Europa:
“Constatamos que, el vivir la propia opción política como una vocación de amor, lleva a comprender que también los que han hecho una elección política diferente de la nuestra, pueden estar empujados por una vocación de amor semejante. Y que también ellos forman parte –a su modo- del mismo designio, aunque se presenten como adversarios. La fraternidad permite reconocer su función, respetarla y ayudarles, a través de una crítica constructiva, a ser fieles a su opción mientras nosotros lo somos a la nuestra.”
No, no es que me haya equivocado en mis anteriores palabras. Sé que son cuatro y no tres las opciones políticas con representación en el Pleno y que son doce y no catorce los nuevos ediles. Es que lo que acabo de leer está recogido literalmente del acta del Pleno de la Corporación de 14 de junio de 2003 (Discurso 2003), hace 16 años y un día y las pronuncié yo mismo al tomar posesión entonces de este mismo cargo. Y lo que dije entonces ahora lo repito con más firmeza y convicción, y que se resume en dos ideas: que debemos trabajar por el bien de la Ciudad y no por el interés propio, y que tenemos que llevarnos bien, respetándonos e intentando empatizar entre nosotros.
El segundo momento de este Pleno es en el que he resultado elegido Alcalde por los Concejales, como manda la Ley y ha jurado cumplir con sus obligaciones con lealtad al Rey y guardar y hacer guardar la Constitución como norma fundamental del Estado.
Os confieso que he estado tentado a añadir algo a esa fórmula ritual como hay están haciendo muchos concejales en toda España, especialmente en Cataluña, añadiendo una frase ocurrente, pero no quiero contribuir al ambiente nacional en el que estamos metidos, ni quiero que se interprete políticamente de otra forma. Pero en este momento sí que lo digo. Como he tenido la oportunidad de enseñar el texto constitucional a muchos alumnos, a la Constitución Española la conozco, la quiero, la acato, la respeto y la defiendo, desde el principio hasta el final. Desde el título preliminar, en el que se establece que España se constituye en un Estado social y democrático de derecho que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico, la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político y que la Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación Española, patria común e indivisible de todos los españoles.
Desde este título preliminar hasta el último, que habla de la reforma de la Constitución. Todo en ella se puede reformar, pero de la forma que establece la propia Norma, no como a cada uno le apetezca en cada momento.
Pero entre el principio y el final, quiero destacar dos apartados: el que habla de la Organización Territorial del Estado. Que se organiza en municipios, provincias y comunidades autónomas, que gozan de autonomía para la gestión de sus intereses, en nuestro caso, a través de este Ayuntamiento, la Diputación de Badajoz y la Junta de Extremadura.
Además de la organización política, también quiero referirme a los derechos y deberes de los españoles, los que son considerados como fundamentales y los que no tienen esa calificación, pero que para mí personalmente son más básicos: el derecho al trabajo, la protección de la familia (de todas las familias), el régimen público de la Seguridad Social, la protección de la salud, el acceso a la cultura, la protección de nuestro patrimonio histórico, el derecho a una vivienda digna, el que existan unas pensiones dignas, periódicamente actualizadas. Derechos que se deben llevar a la práctica en nuestro ámbito de competencias porque hemos jurado o prometido la Constitución y defenderla, y así estamos obligados en la medida de nuestras posibilidades y de nuestros recursos en el ámbito local.
Y la base de nuestra actuación será nuestro propio programa político y el del Grupo que nos ha prestado su apoyo, Ciudadanos; constituyendo un gobierno local basado en la ética, la confianza, la transparencia, el buen gobierno y la participación ciudadana. Enfrentándonos a los retos que tiene la ciudad, para poder lograr más crecimiento y empleo, con la colaboración de los empresarios y de otras administraciones públicas. Más seguridad, para sentirse tranquilos, haciendo cumplir las normas que estén vigentes. Más Educación y más Cultura, ya que una ciudad más culta siempre será una mejor ciudad. Más bienestar, para niños, jóvenes y mayores y para todos aquellos que más lo necesiten, por su situación económica o social. Más transparencia y participación, donde se responda a los retos y demandas de la sociedad actual.
En definitiva, para que entre todos y todas, se forme parte del gobierno o no, hagamos un Almendralejo mejor, con un firme propósito de enmienda, todos, sobre nuestros errores. Cualquier tiempo pasado fue peor, por lo que solo debemos mirar al futuro.
Y todo ello, pidiendo el apoyo de todos los funcionarios y empleados públicos del Ayuntamiento de Almendralejo, muchas veces los grandes olvidados, pero sin los cuales no podríamos desarrollar nuestra función.
Y pidiendo también el apoyo de la oposición. ¡Qué poco me gusta este término!: no estamos opuestos en nada, somos compañeros y estoy seguro que todos queremos lo mejor para Almendralejo. Critiquémonos mutuamente si es necesario, eso sí, con respeto, pero buscando el bien común.
Quiero hacer mías las palabras de John Fitzgerald Kennedy pronunciadas en su discurso de investidura: Exploremos ambas partes las cuestiones que nos unen, en vez de insistir en las cuestiones que nos dividen (Discurso 2011). Lo que acabo de expresar lo dijo el 11 de junio de 2011, en este mismo salón y por el mismo motivo que hoy, don José García Lobato, anterior Alcalde, y como entonces hiciste tú, compañero Pepe, mi reconocimiento y el de mi Grupo a ti y a tus concejales, porque, con aciertos y errores, como todos hemos tenido y tendremos, habéis trabajado por el bien de nuestra ciudad.
Por último, quiero agradecer a todos los que me habéis apoyado: a los ciudadanos anónimos, a los que lo hicisteis por la calle y en las redes sociales. Especialmente, a mi familia socialista, a los compañeros y compañeras que tanto habéis trabajado para llegar hasta aquí.
Y como no, a mi familia real. A los que ya no están, especialmente a mi hijo Chema, nunca te olvidaré, a mi hermano Manolo y a mi madre. Pero, sobre todo, a los que sí estáis aquí: a mi hija, a mi hermana, a mi mujer y a sus hijos, que son como míos, a mis sobrinos y a mis nietos. Os quiero de verdad. Que todos vosotros y la Virgen de La Piedad, me deis fuerza. Muchas gracias.

 Vera Cruz 2019web

El Lunes Santo, 29 de marzo de 1999, en la Iglesia de San Antonio, de Almendralejo, tuve el honor de iniciar los pregones pascuales organizados por la Hermandad y Cofradía del Santísimo Cristo de la Buena Muerte y la Santa Vera Cruz de Almendralejo. Hoy, veinte años después, (Semana Santa de 2019, después del rezo de los tres credos y apenado porque a las dos de la madrugada no ha podido salir la procesión por causas meteorológicas) lo vuelvo a proclamar con los mismos sentimientos de entonces, aunque el lector sabrá entenderlo en el entorno finisecular del momento. Como advertí ese día, también recogía en aquel texto algunas expresiones vertidas en el Pregón de la Semana Santa de diez años antes (1989) que igualmente tuve la responsabilidad de celebrar. Esta charla-pregón también se publicó en el Boletín Informativo de la Hermandad del año 2000.


Hermano Mayor y Junta de Gobierno de la Hermandad y Cofradía del Santísimo Cristo de la Buena Muerte y la Santa Vera Cruz. Sacerdotes. Hermanos cofrades. Queridos amigos todos.
Os agradezco el honor que me habéis dispensado y la responsabilidad que en mí habéis depositado para comenzar este ciclo anual de charlas-pregones, a medio camino entre la confidencia cofrade y el anuncio de los desfiles procesionales de nuestra Semana Mayor.
La CHARLA pretende que nos situemos en el espacio físico, histórico y espiritual de este templo. Hace unos cuatrocientos años, la villa de Almendralejo manifestaba públicamente sus deseos de contar en ella con un Convento de frailes que vitalizara aún más la devoción de nuestros antepasados. Se hicieron gestiones por parte del Concejo y en el año 1600 se obtuvo la correspondiente licencia para que se erigiera un Convento de Carmelitas Descalzos en la ermita de Nuestra Señora de la Piedad. La fundación no pudo llevarse a cabo por diversos motivos, y medio siglo después un vecino de Almendralejo, Fernando Nieto Becerra “movido de caridad y devoción” se quiso encargar de hacerla a su costa.
Las circunstancias por las que pasaba entonces Extremadura que sufría por su situación la guerra con Portugal, hizo que las gestiones se realizaran con otra Orden religiosa. La guerra había provocado la ruina de muchos conventos franciscanos descalzos instalados cerca de la frontera, y después de que se perdiera el situado en Alconchel, se solicitó que se edificara en Almendralejo. Las negociaciones concluyeron con la Real Cédula de 1654 por la que Fernando Nieto, su mujer Juana Alvarado Mendoza y la hermana de ésta, Leonor, se comprometían a edificar el convento y la iglesia y a que con las rentas provenientes de una Obra Pía fundada sobre sus bienes se pudiera mantener la comunidad de franciscanos.
Los fundadores fallecieron a los pocos años. Se enterraron en la Parroquial de la villa a la espera de que concluyera este templo. El 25 de noviembre de 1717 se trasladaron a esta sepultura que ocupan junto a las gradas del altar. Y es que su muerte debió retrasar bastante las obras, que ocuparon casi toda la segunda mitad del siglo XVII. A finales de 1697 se había terminado la Iglesia, cuya portada lleva inscrito el año de 1694; el 14 de septiembre de 1698 se colocó en ella el Santísimo Sacramento con gran solemnidad (festividad de la Exaltación de la Cruz de hace 300 años: no deja de ser significativo que ahora lo estemos recordando ante el Cristo clavado en la Cruz, muriendo, el Cristo de la Buena Muerte). Sin embargo, el Convento no se dio por terminado de manera oficial hasta cerca de un siglo más tarde, en 1785. Cincuenta años después, el 28 de septiembre de 1835 se cerró definitivamente el Convento, debido a las leyes desamortizadoras; los frailes habían sido expulsados unos días antes.
El edificio del Convento tuvo después variados destinos en manos de distintos propietarios (fábricas de alcohol y de harinas, almacenes de aceitunas, cine, Colegio Nuestra Señora de la Piedad, taller de carreteros, pajares, corralones...); la mayor parte del mismo, después de haber estado mucho tiempo en ruinas, ha sido felizmente recuperado como Casa de la Cultura; falta por terminar el Conservatorio y acondicionar dignamente de acuerdo con la tradición que poseen, la Plaza y el Parque.
La Iglesia quedó casi abandonada y surgió primero un sacerdote ejemplar y después una dama fervorosa. El sacerdote, Jerónimo Carballar que en el primer cuarto de nuestro siglo mantuvo el templo en pie, con las reparaciones necesarias, construyó la casa de la ermitaña (año 1901, en su fachada), fundó asociaciones religiosas (Orden Terciaria, Pan de los Pobres) y difundió incansable el culto a San Antonio.
Después de su muerte, en 1926 las diversas circunstancias de nuestra historia provocaron de nuevo el abandono de la Iglesia, hasta que en los años cincuenta surgió otra persona ejemplar, Paca Calero, presidenta de la Hermandad de San Antonio desde su fundación en 1954 hasta su reciente fallecimiento. El trabajo y el entusiasmo de las diversas Juntas que se han ido sucediendo y la semilla que sembró, son historia presente, vivida, sentida por todos los devotos de San Antonio y, como era persona emprendedora y sencilla, sólo con evocar su memoria nos llega un sentimiento de acción de gracias a Dios por haberla conocido. Su último anhelo era arreglar las bóvedas de la Iglesia. No lo pudo ver entre nosotros, pero esperemos que pronto sea una realidad.
A lo largo de 180 años los franciscanos convivieron con nuestros antepasados y dieron a la villa lo que de ellos se esperaba “buen ejemplo, enseñanza, confesiones y predicación”. Almendralejo se mostró devota con sus Santos, particularmente San Francisco, San Antonio y San Pedro de Alcántara, les auxilió con sus limosnas y consagró a la Orden muchos de sus hijos. Las Crónicas de la Orden Franciscana recogen la vida y virtudes de Fray Diego de Almendralejo, Fray Francisco, Fray Pedro de San Lorenzo, y otros que pasearon por el mundo, a una y otra orilla del océano, el topónimo de Almendralejo con el que solían identificarse los religiosos franciscanos.
El más conocido de todos ellos fue Fray Pedro del Almendralejo, autor de varias obras que vieron la luz de la publicación, y que le convierten en el primer escritor conocido nacido en Almendralejo por su libro “Espejo de Prelado”, sobre la vida de San Luis, el Obispo de Tolosa. Se imprimió en Madrid en 1677. Estuvo varias veces en este Convento cuando venía a predicar la Cuaresma por encargo del Ayuntamiento. Salía con los vecinos a rezar el Vía Crucis los viernes, predicándole en las estaciones, parándose especialmente en aquella hermosa cruz que estaba en el Cabezo, entre la silera de Santa Ana y el pueblo. Veis, nos vamos acercando a nuestra Semana Santa.
Y es que los Santos franciscanos del retablo mayor situados a ambos lados del titular del Templo nos la recuerdan constantemente. San Francisco y San Pedro de Alcántara llevan en sus manos la cruz de Cristo. La devoción principal del apóstol de Extremadura era la Cruz, por lo que al final de cada misión quedaba en cada pueblo una gran cruz de madera. Y San Francisco cuya aspiración suprema era parecerse a Cristo en la cruz recibe la impresión de las cinco llagas en su propio cuerpo y cuando llega el final de sus días saluda con alegría a la hermana muerte, la buena muerte. Dice así en su “Cántico de las criaturas”:

Y por la hermana muerte, ¡loado mi Señor!
Ningún viviente escapa de su persecución;
¡ay, si en pecado grave sorprende al pecador!
¡Dichosos los que cumplen la voluntad de Dios!

¡Cristo de la Buena Muerte! La charla nos ha llevado al PREGÓN y, como estamos en Almendralejo, el pregonero quiere ahora saludar a la Virgen de la Piedad, patrona nuestra, que acoge los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de sus hijos allá donde se encuentren. Danos, Señora, una Semana Santa perpetua de la que estos días venideros sean sólo puntos de referencia en nuestro caminar constante hacia tu Hijo.
La Hermandad y Cofradía del Santísimo Cristo de la Buena Muerte y la Santa Vera Cruz es nuestra Cofradía más joven. Este viernes santo, en la madrugada, hará por tercera vez estación de penitencia, recorriendo el Vía Crucis de nuestra ciudad que se convierte en una Jerusalén recogida, devota y penitente, que vive los misterios de nuestra fe y acompaña a nuestro Cristo por la vía dolorosa, intemporal y actual, a la vez.
Tiene por titular a la imagen del Cristo de la Buena Muerte, necesitado de restauración artística para poder desfilar, por lo que ahora procesiona un Cristo Crucificado que se venera en la capilla del Bautismo de la Parroquia de la Purificación. Todavía no disponemos de muchos datos históricos sobre la imagen titular, que no aparece en sendos inventarios consultados, uno de 1795 y otro de 1907, por lo que tendríamos que deducir que es una imagen reciente, al menos en este Templo. La devoción popular por esta imagen está muy arraigada y recordamos haber aprendido la oración de la Buena Muerte, tomándola de una cartela que estaba situada a sus pies:

Señor de la Buena Muerte
amantísimo Jesús mío,
dame una buena muerte
según en tu piedad confío.
Por tu pasión y muerte
atribulado Redentor mío,
vaya después alegremente
a gozar en el Empíreo

¡Cristo de la Buena Muerte! ¡Vera Cruz! ¡Vía Crucis! Todo nos remite al misterio central de la muerte de Cristo, y nos recuerda a los franciscanos que, sin duda, nos trajeron estas tradiciones. La Vera Cruz es recuerdo de la cruz de Cristo esculpida en la fachada lateral de este conventual franciscano. En el bloque liso de la piedra una sencilla cruz nos invita a aceptarla y a cargar con ella en el camino de la vida. Y la práctica piadosa del Vía Crucis es también una devoción introducida en España por los franciscanos
En el silencio de la madrugada del viernes, cuando Jesús ya ha consumido parte del cáliz de la amargura, aparece la hermana muerte. La campana que toca a réquiem rompe el silencio de la noche almendralejense y Cristo, clavado en el madero, sale por la puerta de la Vera Cruz, en el momento de ser elevado sobre la tierra. Lo había predicho poco antes, diciendo de qué forma iba a morir: “Cuando yo sea levantado de la tierra atraeré a todos hacia mí” (Jn, 12. 32).
Su cuerpo se está desgarrando, más si cabe, al irse poniendo vertical el madero. Los claveles rojos que le sirven de suelo avivan sus colores con la sangre del Redentor. El cáliz que le ofreció el ángel en Getsemaní está consumiendo sus últimas gotas de sufrimiento.
Jesús se ha ido adentrando en la soledad. Mucha gente le acompañó en su entrada en Jerusalén, los amigos íntimos en la Cena eucarística, aunque allí también estuviera Judas; sólo tres de ellos, Pedro, Santiago y Juan, en Getsemaní, y no han sido capaces de velar con él y se han dormido, dejando a Jesús solo en su plegaria.
Y después, la traición, el beso que pone en el Maestro una mirada de tristeza infinita y la suave queja del reproche: “Judas, ¿con un beso entregas al Hijo del hombre?” (Lc, 22, 48). En los pasos de la Real Cofradía de la Oración en el Huerto y el Beso de Judas, tenemos la síntesis del misterio: la túnica roja, agónica, de la oración; la túnica blanca, inocente, del prendimiento.
Era de noche y bajaban con linternas, antorchas y armas a arrestar a quien era la Luz del mundo. Los discípulos le abandonan, le abandonamos; le niegan, le negamos; le dejan solo y aunque uno sacó la espada lo hizo para demostrar que no había comprendido nada. Jesús, solo. Pedro, que le sigue, le niega y canta el gallo de la conciencia.
Revivimos en la puerta de nuestra Iglesia Conventual de San Antonio la I Estación: “Jesús, condenado a muerte”. Ya estaba condenado de antemano, por el Sanedrín, por Herodes, por Pilato. ¿Ante qué tribunal se encuentra Nuestro Padre Jesús Cautivo de la Hermandad de Estudiantes?

¿Ante quién estás, Tú, Cristo cautivo,
las manos que sanaban, ya sujetas,
que nuestra ingratitud más manifiesta,
te prende por profeta y por testigo?

No es un Cristo flagelado todavía físicamente, es un Cristo agobiado con toda una Humanidad sobre su espíritu. Los azotes vendrían después. En nuestras calles se harán presentes en el paso del Santísimo Cristo de la Merced y todos nos sentiremos un poco encadenados al dolor de Jesús, mientras recorremos la avenida de San Antonio hacia la Plaza de España para meditar la II Estación de Penitencia: “Jesús es cargado con la cruz”.
Y bajo el peso del leño, Jesús camina en nuestro Vía Crucis desde la Plaza de España a la calle Ricardo Romero, que se convierte en nuestra Vía Dolorosa, recorrida momentos antes por Nuestro Padre Jesús del Gran Poder: solo, descalzo, un poco jadeante, en el momento de avanzar lastimosamente hacia el Gólgota, encorvado por el peso de la cruz. Aún ciñe la corona de espinas que se le clava a cada esfuerzo y la soga al cuello, ignominioso yugo. Pisa una alfombra de claveles, rojos de su propia sangre.
Y en este recorrido, de estación en estación (de la III a la IX) Jesús cae por tres veces en tierra, encuentra a su Madre, a la Verónica y a las mujeres de Jerusalén y recibe la ayuda del cirineo, para indicarnos que el discípulo, el cristiano, tiene que participar en la Pasión de Jesús. Tiene que ayudarle a consumar su obra. Este año nos volverá a edificar el sacrificio de aquellos penitentes que tras nuestro Cristo de la Buena Muerte (o en otros desfiles), por amor a Jesús, llevan la cruz, física o moral, sobre sus hombres, cargando sobre unos pies desnudos, la angustia de una petición o la alegría de una promesa cumplida.
Y ya está en la Cruz nuestro Cristo de la Buena Muerte, levantándose del suelo donde le han clavado, después de despojarle de sus vestiduras (X, XI y XII Estación), expuesto a la contemplación de todos, para la salvación de todos, y muriendo después de habernos dejado el testamento postrero:

Su mirada suplicante
se dirige hacia lo alto
y con la boca entreabierta
parece decirnos algo.

Siete palabras: la del perdón y la del consuelo; la del amor y la de la queja; la de la sed y la de la conclusión. La de la entrega.
Muchas imágenes de Cristos Crucificados están en nuestros templos, recordándonos sin duda tantos otros cristos crucificados que llenan nuestras calles. He aquí, algunos de ellos. En la Purificación había un Cristo de las Misericordias, y al que corona el Altar Mayor por debajo del Padre Eterno se le llamaba en el siglo pasado el Señor de la Paloma. Y tenemos a Nuestro Señor de la Paz con la expresión serena en un rostro dolorido del que muere perdonando. Las parroquias de San Roque y San José tienen sendos Cristos Crucificados suspendidos entre el cielo de la bóveda y la tierra de nuestros pies: son nuestros intermediarios con el Padre. No hay iglesia, ermita o convento que no tenga su Cristo clavado en la Cruz. Nuestro Señor de las Angustias, en Santiago, el Santísimo Cristo del Amparo en la Iglesia del Corazón de María, que también procesiona, sobre un monte de claveles rojos. Esta advocación del Amparo también la ostenta la imagen que corona el retablo de esta Iglesia Conventual de San Antonio.
En nuestro recorrido, ya estamos de nuevo cerca del Templo y vivimos la XIII Estación, “Jesús es bajado de la Cruz y entregado a su madre”. Lo meditamos en la madrugada y por la noche la plástica del paso de María Santísima de la Piedad en su Misterio Doloroso muestra a los almendralejenses la tragedia.
Ya se ha parado el tiempo, ya ha derramado agua y sangre por su divino costado y está muerto en los brazos de su Madre. Las espinas y los clavos, a sus pies, y María acariciando su cabeza que amorosamente se reclina en el regazo materno. Llora la Virgen, pero es un llanto distinto al de otras vírgenes: es un llanto fluido, resignado, ausente la mirada, sorprendida todavía por la ignominia consumada. No lo va a tener mucho tiempo. Es el atardecer, y el sudario en que lo van a envolver se encuentra ya preparado.
El hombre muerto será llevado al sepulcro; la madre dolorosa se cambia en soledad (XIV Estación). Va la muerte en volandas. Y en ella llevan la Vida. Y nuestro Cristo muerto de la procesión del Santo Entierro yace sobre la fría losa del sepulcro, no vencido sino con el rostro levantado manteniendo la conexión con el Padre al que le dice: “los he amado hasta el fin”.
Y con la Soledad concluye la tragedia. Nuestra Virgen sale por la noche a buscar consuelo, y lo encuentra en las hijas de este pueblo que comprenden su dolor y se lo abrevian rezando con ella, cantando con ella el Rosario, piropeándola en la Letanía y alumbrándola en su noche dolorosa.
Pero todo no ha terminado, pues vana sería nuestra fe si todo hubiera acabado con la Muerte, si no hubiera resucitado Jesucristo (Cfr. 1Cor, 15, 14). También la plástica cofradiera de nuestra Semana Santa nos lo representa. La noche no es eterna y el sepulcro ya está vacío.
El Señor Resucitado, que desde la Parroquia de San Roque cierra los desfiles procesionales, se levanta victorioso de la muerte sobre la losa abierta de la tumba. Y aunque los textos sagrados no nos lo digan, nuestra sensibilidad no comprendería que el Hijo no se apareciera a su Madre. Quizás la certeza de aquella manifestación no necesitara de su declaración expresa. Pero aquí, en Almendralejo, la Madre y el Hijo se encuentran en la madrugada del Domingo de Gloria.
Es el tercer encuentro en la Semana. La Esperanza lo buscaba de tribunal en tribunal. La Merced, transida de dolor, quería evitarle la corona de espinas. La Dolorosa lo encontró en su suplicio hacia el Calvario. La Piedad lo recibe a los pies de la Cruz. La Soledad peregrinaba consternada. Ahora, de nuevo, juntos.
Junto, con una Virgen que ostenta la advocación de la Candelaria, y que encierra en sí un profundo significado, pues si en otro momento del año lleva el Niño en brazos y una vela en la otra mano, ahora nos muestra al Cirio nuevo que es el mismo Jesús Resucitado, la luz nueva de un nuevo día alborozado, cumbre y cima de una Semana que comenzó con Ramos y traiciones y termina exultante de Gloria y de alegría.
Hemos revivido con nuestro Cristo de la Buena Muerte su Pasión, a través del Vía Crucis almendralejense. Con sencillez franciscana, recorriendo nuestras calles sobre unas humildes parihuelas, ante el silencio amoroso del pueblo que levanta altares, ha brotado la plegaria:

Y a cambio de este alma llena
de amor que vengo a ofrecerte,
dame una vida serena
y una muerte santa y buena...
¡Cristo de la Buena Muerte!

Amén.